Nuestro fundador

Padre Pedro Martínez Cano, S.J.

Fundador de AMICO, Amistad Misionera en Cristo Obrero, el 8 de septiembre de 1971.

Curriculum vitae

  • 1929Entra en la Compañía de Jesús el 30 de julio en Aranjuez.
  • 1929-1931Noviciado en Aranjuez y Loyola.
  • 1931-1934Estudios de Humanidades en Chevetogne (Bélgica).
  • 1934-1935Estudios de Ciencias en Chevetogne (Bélgica).
  • 1935-1937Estudios de Filosofía en Les-Avins-en-Condroz (Bélgica).
  • 1937-1939Servicio militar: ayudante de capellán en Badajoz.
  • 1939-1942Profesor en el Colegio de Lima (Perú).
  • 1942-1946Estudios de Teología en San Miguel (Buenos Aires, Argentina) y Granada. Ordenación sacerdotal el 15 de julio de 1945 en Granada.
  • 1946-1947Tercera Probación en Salamanca.
  • 1947-1950Operario y profesor de Escritura en el Seminario de Murcia.
  • 1950-1954Operario en Badajoz.
  • 1954-1961Operario, Padre Espiritual y profesor de Teología en el Seminario de Sigüenza (Guadalajara).
  • 1961-1980Operario en la Casa Profesa de Madrid.
  • 1980-1981Párroco en Jutiapa (Guatemala).
  • 1981Muere el 7 de diciembre en Jutiapa, Guatemala.

Datos facilitados por el P. José Luis Gómez Muntán, S.J., Secretario del Provincial de Toledo de la Compañía de Jesús en España.

Breve historia

Nuestro padre fundador, Pedro Martínez Cano, nació en Rincón de Beniscornia, Murcia (España). Sus padres fueron Joaquín Martínez y Josefa Cano. En su niñez tuvo contacto con los Padres Franciscanos y con los Jesuitas de San Jerónimo, convento muy cercano a su casa.

Ingresó en la Compañía de Jesús en el año 1929. Viajó y trabajó apostólicamente en varios países de América Latina, donde percibió las grandes necesidades espirituales y humanas que más tarde habían de impulsarle a una opción por los más pobres y marginados.

En 1971 fundó la Congregación Religiosa femenina “Amistad Misionera en Cristo Obrero” (AMICO), que nace de la necesidad de vivir más evangélica y radicalmente la Vida Religiosa en virginidad, pobreza y obediencia, así como llevar el Evangelio de Cristo a los sectores sociales y económicos más débiles.

Murió en Guatemala el 7 de diciembre de 1981. Los padres jesuitas de Guatemala lo consideran mártir, no sólo por su muerte violenta, sino por la entrega infatigable, ardiente y ejemplar día a día entre los más pobres y marginados.

Su espiritualidad

Cuatro claves de su vida interior

Cristo, centro de su existencia

Como buen jesuita, apóstol celoso del Evangelio, nuestro Padre tenía a Cristo en el centro de su existencia. “Nuestra espiritualidad será ante todo cristocéntrica…” (Esp. Hoy, pág. 33)

La locura de la Cruz

“Creo sinceramente que un cristiano no llega a la madurez hasta que no ha aprendido a mirar, a contemplar la cruz, mejor, al Crucificado…”

El tono heroico

“Quien no ha sentido el escalofrío de lo heroico no pertenece a la raza humana…” El heroísmo es el clima que se respira en el Evangelio.

El “más y mejor”: el Supremo Agrado de Cristo

“Yo hago siempre lo que a Él le agrada” (Jn. 8,29). El Supremo Agrado de Cristo, o “magis” ignaciano, estuvo siempre muy vivo en el corazón del Padre.

Un hombre que lo dio todo por los pobres

Entregado hasta el final

El Padre tenía un gran celo apostólico y misionero. Pasó largas temporadas con las primeras hermanas, no sólo instruyéndolas, sino metido de lleno con aquellas pobrísimas gentes que le quisieron y valoraron mucho.

“Por sentimiento de honradez me quedaría definitivamente por estas tierras, pero eso lo dejo para el viaje siguiente. Aquí sobra miseria de todas clases, y, desde luego, tierra para que le entierren a uno. Merece la pena seriamente.”P. Pedro Martínez Cano, s.j. (Comunidad de Jalpatagua, Guatemala)