Nuestra vida espiritual

Contemplativas en la acción

Deseamos configurarnos con Cristo crucificado y resucitado, viviendo una espiritualidad que es contemplación en la acción. Nuestra vida consagrada es, al mismo tiempo, culto, sacrificio y liturgia viva.

Queriendo configurarnos con Cristo crucificado y resucitado, somos contemplativas en la acción, pues nuestra vida es una consagración y un culto, un sacrificio y una liturgia. Nos alimentamos diariamente del Sacrificio Eucarístico y de la oración personal.

Sin comunicación constante con Cristo, no tenemos amor ni mensaje que anunciar.

Nos nutrimos cada día de la Eucaristía y de la oración personal, fuente de nuestro amor y fuerza para anunciar el Evangelio. Espiritualidad AMICO
Un ideal de entrega a los débiles y los pobres

Un ideal...

El ideal de los que se pierden en Cristo para ganarlos a todos.
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Descubre cómo vivimos este ideal cada día